
Imagen de referencia.
1. Define qué quieres cambiar
Haz una lista de lo que hoy no funciona: falta de espacio, distribución, iluminación o acabados. Separa lo indispensable de lo que sería deseable.
2. Reúne referencias
Guarda imágenes y anota qué te gusta de cada una. Una textura, una distribución o un color dicen más cuando explicas cómo quieres usar el ambiente.
3. Piensa en el alcance
Aclara qué espacios incluirás y si necesitas mantener alguna zona en uso. Esto ayuda a conversar sobre las etapas del trabajo.
4. Organiza la información
Ten a mano fotografías, medidas disponibles y la ubicación del inmueble. Comparte las restricciones de acceso y horarios que conozcas.
5. Pide una propuesta detallada
Revisa actividades, materiales, exclusiones y condiciones de entrega. Un alcance escrito facilita entender qué se está cotizando.